mario

En el Pleno del pasado mes de octubre el equipo de gobierno vetó la posibilidad de que los vecinos y vecinas de Vila-seca pudieran gozar de cosas tan deseables como una audiencia pública para explicar los presupuestos o de una agenda pública para él alcalde y el resto de equipo de gobierno, entre otras buenas propuestas que ayer toparon con el muro de la mayoría. Pero lo más triste no fue su negativa sino que no viera necesario justificar sus negativas. Una vez más, el grupo de Convergencia i Unió ha demostrado su incomodidad y ha optado por no dar la cara para justificar lo injustificable.

En una sociedad libre es normal el desacuerdo de preferencias o de convicciones. No obstante, dentro de los caminos para llegar a una decisión se puede optar por la imposición injustificada, que no es un procedimiento muy democrático que se diga, o por la deliberación, que consiste en defender públicamente las diferencias de opiniones con la voluntad de llegar a un acuerdo común. Mientras desde Vila-seca en Comú creemos posible formar una voluntad común a través de la deliberación, quizás no sobre todas las cuestiones, pero sí sobre aquellos asuntos que son de sentido común, con su actitud despótica, Convergència ha demostrado nuevamente que no gobierna para todos los Vila-secanos. Esperemos que el pueblo obre en consecuencia cuando llegue el momento de elegir nuevamente a sus representantes.

Mario Téllez es Concejal de Vila-seca en Comú

Font Diàri La República